¡Hola a todoooos! ¡Lo primero decir que se os echa mucho de menos! Nos dais una envidia cada uno de vosotros al leer vuestras aventuras... Que si briefings reales en Londres, calorcete y diversión en Miami, el simple hecho de estar en Nueva York en una agencia... Pero en fin, supongo que estar en Amsterdam también tienes sus ventajas jeje. No, no me refiero a las putas ni a los porros. Todo empezó así.


Llegamos a Amsterdam, ciudad aparentemente sin ley, con una dirección de hostal y otra de una agencia -y cargaditos de maletas-. Ya os podéis imaginar los primeros pasos: encontrar una bici, tomar unas cerves, ir a un coffe, ver unas putillas. El típico plan de sábado. Si hay que resumir la situación durante las primeras dos semanas, la palabra es "transitoria". Antes de mudarnos definitivamente estuvimos en un hostal y en una casa en Molukenstraat con Javaplein (es que el nombre molaba cantidad pero estaba un poco lejos), e incluso casi aceptamos una oferta de alojamiento en 4 casas distintas coordinando las fechas de salida y entrada, una locura -no sé si se entiende, por si acaso reexplico: no encontrábamos piso para tres meses, pero encontramos pisos de corta estancia durante dos semanas que, unidos, nos daban 3 meses de alojamiento. Un coñazo- . Transitoria por el tema de las bicis, que como Luna no encontraba una bici de su tamaño, el pobre Pancho tuvo que llevarla de bulto hasta que finalmente ella encontró una bici de su agrado. Eva, también del tuyo.

Y finalmente, transitoria porque durante las dos primeras semanas en la agencia nos hemos dedicado a hacer el vago, jugar a minijuegos y pasar horas en el facebook. Eso sí, luego nos van a meter caña.
Ahora que ya nos hemos establecido, qué os puedo decir de Amsterdam que no sepáis ya. Seguro que estaréis pensando "buah estos están todo el día fumando en coffes y tal". Pues no, señores, somos muy responsables. Bueno, el primer día Alex ya tenía varias bolsitas y yo he encontrado la llamada "ak 47" y sus balas. En cuanto a irnos de fiesta, el otro día fuimos a la "Vía Lactea" holandesa, la Melkwey, una discoteca muy chula que anteriormente eran unos cines -y sigue siendo cine!!-. También está la Paradiso, en una antigua iglesia, aunque no hemos ido todavía. Y ya nos han dicho que hay un par de festivales de música eletrónica que deben de ser bestiales.
La casa (la definitiva) está situada en un lugar muy céntrico, al ladito de la agencia, y con una cocina bien grande para que Luna nos prepare ricas tartas de queso -y ricos arroces, tortillas, garbanzos, lentejas...-. Nos costó lo nuestro encontrarla, tuvimos que coger un piso para una persona en vez de para tres, pero nos encanta. Es muy grande, de hecho son dos plantas. Por un lado, dos salones (uno con vistas al canal, oooh qué bonito, y el otro con una cama doble lista para la expansión de Luna), y la mejor cocina que hemos visto hasta ahora. En el piso de abajo está el dormitorio y el baño. Sí, hay piso de abajo, resulta engorroso cuando te haces pis porque las escaleras que lo comunican son las comunes. Por cierto, si nunca habéis estado en Holanda, las escaleras aquí sirven para entrenar si queréis hacer alpinismo. En definitiva, estamos muy contentos con ella. Hemos tenido algunos digamos problemillas, como el ratón que vio Luna en la cocina, Pancho sufriendo el expansionismo de Luna cuando duerme, y mi pelea a putadillas con un vecino. El muy cabrón ha sacado la ropa de la lavadora y la ha dejao en el suelo antes de meter la suya. Yo he hecho lo mismo (en este punto cabe explicar que nuestro querido hogar tiene un espíritu muy americano, es decir, lavadora compartida para todos los vecinos) -esta explicación es una pequeña aportación de Luna, que cotillea lo que Borja ha escrito-


En cuanto al resto de cosas holandesas, a parte del Barrio Rojo, Van Gogh, los canales y todas estas cosas super típicas, lo que más choca es la mentalidad. Y eso se nota en las clases. En Amsterdam hay una mentalidad super libre y abierta, siempre y cuando no chirríe contra la de los demás. Pero también hablamos de explorar nuestra propia psicología, de conocernos a nosotros mismos para conocer lo que queremos vender, de experimentar y probar cosas nuevas. Más que un quarter productivo, va a ser un quarter que nos defina bien la mente. En fin, me estoy adelantando. Un profesor me ha recomendado probar las setas. Eso sí, con un previo "nunca digas que te dije esto" que ya te estás saltando a la torerita. -Esto último es nueva aportación, jajajaja-

Bureau Pindakaas es la agencia con nombre raro (y peor significado, Oficina de Mantequilla de Cacahuete!) en la que estamos. Se trata de una casa de cara a Herengracht, el canal que se vende como el más bonito de Amsterdam. Al entrar el el edificio te presentas en una alfombra roja que sube por unas escaleras de mármol. Arriba está la agencia, madera y parqué verde, creativos rubios y la verdad un
poco bordes, un despacho con un montón de botes de Mantequilla de Cacahuete y varios perros. Por cierto, Karel es el nuevo encantador de perros, y hablando del rey de Roma, Karel es totalmente distinto aquí, se ha soltado muchísimo con lo del inglés y es las risas. Si subes más escaleras llegas a un estudio de fotografía bastante grande, todo blanco y limpito, de cara al canal. Hay también una cocina y un baño, pero no son para nosotros. De hecho, no podemos comer en teoría en la agencia, los ratones por las noches se ponen las botas. Si subimos más escaleras (sí, más, y son holandesas), llegamos a nuestra sala, tres cuartos con unas mesas, sillas y libros dedicados para los muchachos de la Miami.

Por ahora no estamos haciendo mucho, aunque luego vendrá el lobo. Tenemos que estar de 9 a 6 todos los días, y teniendo en cuenta que por ahora tampoco nos han dado mucho curro nos hemos dedicado a hacer escapaditas y ver la ciudad. Esta semana vino mi novia, casi no he pisado la escuela. -Los demás sí, perro.- Pero aunque hasta ahora todo parece un poco moñas, la verdad es que se está bien aquí. Los profesores que tenemos no se interesan por nuestro trabajo, sino por nuestra forma de pensar. Es curioso, y te hace pensar las cosas. Los briefings que tenemos son problemas reales, y el trabajo que debemos hacer es mucho más estratégico, profundo y práctico que lo que hicimos todo el año pasado. También es más interesante. Ahora que ya nos hemos establecido podremos concentrarnos, darle al coco, e intentar aprender cosas de la vida y la filosofía que vemos en Holanda.

Y así están las cosas por aquí. Iremos narrando todas las aventuras, habrá muchas que contar. Creo que no me dejo nada... Mi capacidad mental, tal y como podrán decir Luna y Pancho P. Pistolas (la nueva P es de PELIGRO!!!), se ha visto deteriorada, así que en vez de contaros nada más, vedlo vosotros mismos.
Un abrazo a todos y no dejéis de postear!
Bortx! -y Luna-

Llegamos a Amsterdam, ciudad aparentemente sin ley, con una dirección de hostal y otra de una agencia -y cargaditos de maletas-. Ya os podéis imaginar los primeros pasos: encontrar una bici, tomar unas cerves, ir a un coffe, ver unas putillas. El típico plan de sábado. Si hay que resumir la situación durante las primeras dos semanas, la palabra es "transitoria". Antes de mudarnos definitivamente estuvimos en un hostal y en una casa en Molukenstraat con Javaplein (es que el nombre molaba cantidad pero estaba un poco lejos), e incluso casi aceptamos una oferta de alojamiento en 4 casas distintas coordinando las fechas de salida y entrada, una locura -no sé si se entiende, por si acaso reexplico: no encontrábamos piso para tres meses, pero encontramos pisos de corta estancia durante dos semanas que, unidos, nos daban 3 meses de alojamiento. Un coñazo- . Transitoria por el tema de las bicis, que como Luna no encontraba una bici de su tamaño, el pobre Pancho tuvo que llevarla de bulto hasta que finalmente ella encontró una bici de su agrado. Eva, también del tuyo.
Y finalmente, transitoria porque durante las dos primeras semanas en la agencia nos hemos dedicado a hacer el vago, jugar a minijuegos y pasar horas en el facebook. Eso sí, luego nos van a meter caña.
La casa (la definitiva) está situada en un lugar muy céntrico, al ladito de la agencia, y con una cocina bien grande para que Luna nos prepare ricas tartas de queso -y ricos arroces, tortillas, garbanzos, lentejas...-. Nos costó lo nuestro encontrarla, tuvimos que coger un piso para una persona en vez de para tres, pero nos encanta. Es muy grande, de hecho son dos plantas. Por un lado, dos salones (uno con vistas al canal, oooh qué bonito, y el otro con una cama doble lista para la expansión de Luna), y la mejor cocina que hemos visto hasta ahora. En el piso de abajo está el dormitorio y el baño. Sí, hay piso de abajo, resulta engorroso cuando te haces pis porque las escaleras que lo comunican son las comunes. Por cierto, si nunca habéis estado en Holanda, las escaleras aquí sirven para entrenar si queréis hacer alpinismo. En definitiva, estamos muy contentos con ella. Hemos tenido algunos digamos problemillas, como el ratón que vio Luna en la cocina, Pancho sufriendo el expansionismo de Luna cuando duerme, y mi pelea a putadillas con un vecino. El muy cabrón ha sacado la ropa de la lavadora y la ha dejao en el suelo antes de meter la suya. Yo he hecho lo mismo (en este punto cabe explicar que nuestro querido hogar tiene un espíritu muy americano, es decir, lavadora compartida para todos los vecinos) -esta explicación es una pequeña aportación de Luna, que cotillea lo que Borja ha escrito-
En cuanto al resto de cosas holandesas, a parte del Barrio Rojo, Van Gogh, los canales y todas estas cosas super típicas, lo que más choca es la mentalidad. Y eso se nota en las clases. En Amsterdam hay una mentalidad super libre y abierta, siempre y cuando no chirríe contra la de los demás. Pero también hablamos de explorar nuestra propia psicología, de conocernos a nosotros mismos para conocer lo que queremos vender, de experimentar y probar cosas nuevas. Más que un quarter productivo, va a ser un quarter que nos defina bien la mente. En fin, me estoy adelantando. Un profesor me ha recomendado probar las setas. Eso sí, con un previo "nunca digas que te dije esto" que ya te estás saltando a la torerita. -Esto último es nueva aportación, jajajaja-

Bureau Pindakaas es la agencia con nombre raro (y peor significado, Oficina de Mantequilla de Cacahuete!) en la que estamos. Se trata de una casa de cara a Herengracht, el canal que se vende como el más bonito de Amsterdam. Al entrar el el edificio te presentas en una alfombra roja que sube por unas escaleras de mármol. Arriba está la agencia, madera y parqué verde, creativos rubios y la verdad un 
Y así están las cosas por aquí. Iremos narrando todas las aventuras, habrá muchas que contar. Creo que no me dejo nada... Mi capacidad mental, tal y como podrán decir Luna y Pancho P. Pistolas (la nueva P es de PELIGRO!!!), se ha visto deteriorada, así que en vez de contaros nada más, vedlo vosotros mismos.
Un abrazo a todos y no dejéis de postear!
Bortx! -y Luna-
BRUTAL POST!!!!
ResponderEliminarmuchas GRACIAS Borja y Luna!!!
enserio una gozada de post
ya nos iréis contando qué tal el curro y si os dan cositas chulas y eso!!
:)
se me olvidó decir que Pancho P Pistolas mola mucho!!!
ResponderEliminar:)
Vaya publireportaje de los buenos chicos, qué guya los videos, las fotos y todo lo que contáis, me alegro de que todo vaya sobre ruedas, os mando un abrazo fuerte desde la isla de al lado, a ver si venís a vernos ;)
ResponderEliminarAlvaro
Yo quiero esa casa aquí en london. La teletransportamos?
ResponderEliminarp.d. sin ratón incluída.Please.